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Baño

Cómo elegir la bañera o el plato de ducha perfectos para tu baño

By 19 marzo, 2019 No Comments

Es uno de los elementos más importantes del baño, aunque no siempre le dedicamos la atención que se merece. Por eso, repasamos las últimas tendencias en bañeras y platos de ducha.

Los azulejos, el lavabo, los muebles e, incluso, las alfombras del baño son los que se llevan toda la atención cuando queremos hacer una remodelación en esta habitación de la casa. Es cierto que, a veces, basta con pequeños cambios en los elementos más llamativos para dar un giro al estilo del baño, pero no hay que perder de vista la importancia de la bañera y los platos de ducha.

Para empezar, la decisión entre uno y otro ya es fundamental cuando hacemos reformas en el baño, principalmente por el espacio que ocupan y porque, en parte, marcarán el estilo que queremos dar a esta estancia. Para ponértelo fácil, te contamos las ventajas e inconvenientes de elegir una bañera o un plato de ducha y te contamos cómo elegir esta parte esencial de tu cuarto de baño.

Por qué elegir una bañera al hacer la reforma de tu baño

Una de las tendencias del año a la hora de reformar el cuarto de baño tiene que ver con la idea de dar un aspecto de spa a esta parte de la casa. Esta moda tiene mucho sentido: ¿por qué no transformar una habitación en la que pasamos tiempo todos los días en un espacio en el que poder relajarte y escapar de la rutina?

En este sentido, las bañeras son fundamentales, y qué mejor forma de conseguir ese toque lujoso que con una bañera exenta (es decir, un modelo con patas que no tiene por qué ir pegado a una de las paredes del cuarto).  Este tipo de bañeras, que ha vuelto a ponerse de moda en 2019, puede presentarse también fijado al suelo, con grifería integrada o un estilo retro. Gracias a su estética algo barroca frente a las bañeras ancladas al suelo, consigue llevarse toda la atención en cualquier cuarto de baño sin necesidad de introducir más elementos.

Otra de las ventajas de optar por una bañera es que ayuda a crear un espacio más diáfano, ya que está más integrada en la estancia que las cabinas de ducha, que crean una sensación de separación del resto de elementos.

En cuanto a los materiales, lo más habitual es optar por materiales acrílicos o por bañeras de resina.

Por qué elegir un plato de ducha al hacer la reforma de tu baño

La principal ventaja de sustituir la clásica bañera por un plato de ducha está muy clara: para empezar, ganarás mucho espacio. De hecho, cuando el tamaño del baño es limitado esta opción es la más recomendable. Si, además, en casa hay gente con problemas de movilidad, también te asegurarás de facilitarles el acceso al baño.

Si eres de esas personas prácticas a las que lo que más le preocupa es la comodidad para limpiar, los platos de ducha de resina (también conocidos como platos de carga mineral) son la mejor alternativa, además de estar recubiertos de un gel para evitar bacterias, antideslizante, con mayor resistencia ante posibles roturas y que también aporta calidez cuando nos metemos en la ducha. Además, este tipo de platos pueden diseñarse para resultar “extraplanos”, es decir, quedar a ras del suelo y romper lo mínimo posible con la estética del baño.

Ahora bien, los materiales de los platos de ducha a día de hoy son muy diversos y, si te apetece innovar, puedes optar por materiales naturales: a día de hoy, ya se ofrecen platos de ducha hechos a partir de elementos de la naturaleza (por ejemplo, a partir de piedras del río).

La opción más económica, eso sí, son los platos de ducha acrílicos, que al fin y al cabo son de plástico y, por tanto, también tienen menor calidad que los ya mencionados.

Si con la bañera el tamaño es importante, con los platos de ducha no lo es menos: de hecho, los expertos recomiendan formas cuadradas en los baños más pequeños, pero si dispones de espacio es mejor que no te quedes corto y des más funcionalidad a este elemento del cuarto.

Además, pensando en el ahorro, en la ducha se gastan 95 litros de media, mientras que en un baño llegamos a utilizar 250 litros, según datos de la OMS (Organización Mundial de Salud). ¿Dónde está entonces la pega de los platos de ducha? Como es obvio, renunciarás a poder darte un baño entre burbujas y, si cuentas con un baño espacioso, una bañera puede ser un elemento más vistoso y que dé más juego en la estancia.

La mampara, el elemento común

Tanto si te decides por una bañera como por un plato de ducha, después te tocará elegir entre una cortina o una mampara. Esta última es la más aconsejable, sobre todo si queremos evitar a toda costa acabar con el suelo empapado cada vez que nos demos una ducha.

Al elegir mampara para la ducha, hay que tener en cuenta el espacio con el que contamos para decidir si nos conviene más una con puerta deslizable, abatible, o sencillamente instalar varios paneles fijos.

Si, a pesar de las ventajas de comodidad que ofrecen las mamparas, prefieres unas cortinas, saca el máximo partido a este elemento. Por ejemplo, te recomendamos que lo utilices como un elemento de color que rompa con la monotonía monocromática que habitualmente tienen los baños y que lo combines con las toallas y otros elementos decorativos de la habitación.

Elijas lo que elijas, que no desentone

Habrá casos en los que la elección por una bañera o un plato de ducha esté muy clara (especialmente cuando no haya espacio para instalar lo primero), pero antes de decidirte por un estilo u otro ten en cuenta también el resto de elementos que componen tu cuarto de baño.

Además, si estás pensando en una reforma integral, te aconsejamos echar un vistazo a las tendencias de este año para cambiar el aspecto de tu cuarto de baño. Desde sanitarios suspendidos a los juegos de iluminación, pasando por muebles tocadores grandes que no dejen objetos a la vista.

En cuanto a la pintura y la decoración, recuerda que apostar por la combinación de diferentes estilos (por ejemplo, con una pared de un color diferente o una ruptura de los blancos y grises del baño con otros tonos más vivos), puede ayudar a dar a tu baño el último acabado que necesita.

Antes de decidirte por cualquier reforma, vigila tu presupuesto

Por mucho que imagines un baño de ensueño, nunca hay que perder de vista el presupuesto con el que cuentas. Siempre es recomendable ser algo flexible y ajustarse a posibles gastos con los que no contabas al principio, pero no hay que dejar que el coste final se dispare por las nubes.

Es aquí donde entra la importancia de dejarse aconsejar por especialistas en reformas del hogar, sobre todo para saber en qué podemos recortar. Por ejemplo, nunca hay que escatimar en la calidad de los materiales (sobre todo si queremos que los cambios sean duraderos), pero sí que hay pequeños cambios (como optar por papel pintado en lugar de por azulejos en las zonas menos húmedas del baño) con los que podemos ahorrar.

Como siempre mencionamos, a veces la clave de una reforma del hogar no está en tirar abajo todo y basta con renovar alguno de los elementos del baño o darle un toque de decoración diferente para conseguir un cambio radical en esa habitación.

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