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Platos de ducha

By 7 abril, 2018 No Comments

¿Estás cansado de tu vieja bañera? ¿Ocupa demasiado espacio y no puedes permitírtelo? ¿No tienes tiempo para largos y caros baños de espuma? Por suerte para ti, los platos de ducha vienen pisando fuerte y proponen soluciones a todos esos problemas de sus antecesoras.

¿Qué son los platos de ducha?

Todos hemos escuchado muchas veces, quizás hace ya algún tiempo, aquello de preferir el uso de bañeras en vez de duchas. Seguro que, como todo el mundo, te has planteado esa gran ventaja al decidir tumbarte, prepararte un baño con espuma y demás placeres poco cotidianos. Pues bien, una vez tienes dicha bañera; comienzan los problemas.

Las bañeras son amplias, si, aunque no tanto como nos gustaría cuando perdemos la mitad del cuarto de baño al instalarla. Las bañeras son sucias de por sí, manchando y mojando el suelo día sí y día también, incluso si decidimos colocar algún tipo de cortinas descubriremos cómo éstas van goteando directamente al suelo.

Como muchas otras cosas, poco a poco hemos ido siendo testigos de todos esos aparatosos problemas que causa una bañera y, entonces, llegamos a la conclusión de las grandes ventajas de los platos de ducha.

Dejando a un lado el coste de la bañera en cuestión, la instalación y demás complicaciones que puedan ir surgiendo, nos damos cuenta que en nuestro día a día no le damos casi uso salvo el de ducharnos. Porque, seamos realistas… ¿Cuánta gente hoy día suele gozar de tiempo, espacio y dinero para darse el lujo de preparar baños con espuma de forma rutinaria? La mayoría coincidiréis en que, si bien alguno siempre hay, no se trata de una norma sino más bien una excepción.

En estos tiempos que nos ha tocado vivir, el espacio brilla por su ausencia para la gran mayoría de esa clase media que día tras día se levanta, trabaja, come, trabaja y vuelve a casa con ganas de cenar y meterse en cama. Cuánto más cerca estamos de alguna de esas grandes ciudades como Madrid o Barcelona, somos testigos de la velocidad del sistema de vida del Ser Humano actual: no hay tiempo para nada. Hay demasiado que hacer y muy poco tiempo, así que medimos muy bien nuestros hobbies y obligaciones y sobre esa base, giramos toda nuestra vida hasta que ya no podemos continuar el ritmo impuesto.

Por todo esto y mucho más, para la gran mayoría de la población actual, un plato de ducha soluciona muchos de los problemas que aportan las bañeras, no nos obliga a hacer grandes sacrificios y, además, nos regala un buen espacio en el baño que, para muchos, será toda una bendición.

En resumen, entre sus ventajas podemos señalar:

  • Ahorro de espacio útil en el baño.
  • Mayor grado de utilidad práctica.
  • Amplias opciones para su diseño personalizado.
  • Importante ahorro de agua.
  • Mayor seguridad por deslizamientos.

¿Por qué usar platos de ducha?

Como ya hemos dicho, los platos de ducha ocupan mucho menos, son mucho más fáciles de limpiar y cumplen la función que la gran mayoría podemos darle a un baño: ducharnos, asearnos, hacer nuestras necesidades y poco más.

Para todos aquellos que tengamos personas mayores o con movilidad reducida en nuestro hogar, debemos tener muy en cuenta que la bañera supone siempre un peligro por muchas alfombrillas o complementos antideslizantes que pongamos.

La seguridad debe ser lo más importante en un entorno habitacional, por lo que es fundamental que, de tener a alguna persona en casa con facultades mermadas o impedidas, tengamos especial atención con todo lo que pueda resultar un riesgo para la salud. Una bañera, aunque no lo creyerais a primera instancia, es un posible peligro para niños y ancianos, aunque para un adulto en perfectas condiciones físicas pueda parecer que no es inconveniente alguno.

En resumen, ventajas respecto a la bañera:

  • Un acceso cómodo y seguro.
  • Variedad de diseño.
  • Opción de duchas relajantes con nuevos accesorios.
  • Mayor grado de impermeabilidad, reduciendo el riesgo de fuga.

Por último, te recomendamos el gres si le otorgas más importancia a que el acabado del plato sea inalterable y no amarillee por el uso de productos como la lejía.

Combina tus necesidades y el tamaño disponible en metros cuadrados de tu baño para escoger el material más propicio y la forma ideal para cambiar la bañera por un plato de ducha que quede perfectamente integrado con el resto de elementos de tu cuarto de baño. A continuación, resaltamos las principales ventajas de este cambio doméstico.

Plato de ducha blanco

¿Cómo se instalan?

La instalación de una ducha requiere de varios tubos para transportar el agua que comúnmente llamamos tuberías. Estas incluyen el agua caliente, fría y el tubo de drenaje.

Hay muchos tipos de duchas que se pueden instalar. Entre ellas, las unidades compactas de ducha o cabinas de ducha que poseen todos los elementos ya montados, o también el caso más general en que se compran los diversos elementos por separado (plato de ducha, paredes, y el cabezal de la ducha) para su montaje posterior. Casi siempre es mejor pedir consejo a un profesional certificado para realizar la instalación de una ducha completa si no se está familiarizado con ello. Resulta mucho más cómodo instalar un plato de ducha que una bañera y, obviamente, su posterior mantenimiento y espacio resultan más atractivos para quienes no pueden permitirse lujos como bañeras hidromasaje y demás vicios.

Hay tres tipos de instalaciones de plato de ducha teniendo en cuenta la distancia respecto al suelo.

A ras de suelo. Como ventajas, un acceso mucho más cómodo y seguro para personas con minusvalía o movilidad reducida. Como desventajas, mayor grado de filtraciones y posterior humedad.

Instalación elevada. Como ventajas, un grado mínimo de filtraciones y fugas, consiguiendo un alto grado de impermeabilidad. Como desventajas, un acceso más complejo para personas con movilidad reducida.

Sobre una superficie de 3-4cm.Representa un punto medio entre ambas, suavizando ventajas y desventajas.

¿Equipamiento?

Por supuesto, existen usos muy diversos para los platos de ducha, así como gran cantidad de complementos opcionales. Si bien parte de ese material de uso en duchas podría incluir elementos como jabón, champú o esponja, aquí nos centraremos en la parte física de la propia ducha en sí con algunos ejemplos.

Válvula de ducha de presión equilibrada. Es un dispositivo para proporcionar una presión constante del agua de la ducha, y evitar las fluctuaciones de temperatura.

Ducha Sharko, un cabezal de ducha fijo utilizado para el masaje. Si bien no es lo más común, puede resultar muy relajante para personas con un poco más de tiempo.

Unidades de reciclado de agua caliente para recuperar gran parte del calor de las aguas residuales y reciclarlo hasta el cabezal de la ducha y reducir al mínimo la pérdida de calor por el desagüe.

Antideslizante. Utilizado como material sobre el suelo para evitar, precisamente, aquello que nos ocurría con las bañeras.

¿Qué mantenimiento precisa?

Como todo en la vida, las duchas se ensucian y tenemos que limpiarlas con regularidad para evitar que la entrada de aguas se obstruya y haya que llamar al técnico. Para ello, podemos recurrir a unos cuantos trucos que nos ayudarán a mantener la suciedad a raya, de forma barata y sin invertir demasiado tiempo en ello (algo muy distinto en el caso, por ejemplo, de una ducha hidromasaje).

Uno de los problemas más frecuentes en el mantenimiento de las duchas es que después de algún tiempo sus conductos se obstruyen como consecuencia del sarro y del salitre. Para que funcionen como el primer día es importante realizarles una limpieza profunda cada mes.

Consejos sencillos de limpieza

La forma más sencilla de mantenerlas es desmontando la cabeza de la ducha y el filtro y sumergiéndolas en una solución de detergente neutro o en agua con vinagre durante unos cuantos minutos, para arrasar con todos los sedimentos de forma eficaz.

Asegúrate de eliminar hasta la última partícula de suciedad de los agujeros por donde sale el agua. Para ello, puedes utilizar una escobilla o un cepillo de dientes. Una vez que esté limpia, procede a instalarla. Con la ayuda de un paño de algodón, pásale una capa de abrillantador para que el cromado se conserve como nuevo. Nunca utilices una esponja abrasiva ni lejía, porque dañarás la superficie.

Cada vez que realices esta tarea deberás secar la superficie. Otro detalle importante: no dejes toallas húmedas sobre el brazo de la ducha ni cuelgues esponjas en los comandos, pues con el paso del tiempo los acabados se malograrán.

Para la limpieza de una columna de ducha se recomienda que un experto se encargue de su mantenimiento. Como podéis ver, un plato de ducha resulta algo ordenado, comedido y muy útil para todo el mundo. Su mantenimiento no es laborioso ni sus desperfectos, caros o frecuentes. Tenemos una atractiva solución para todos aquellos que estén hartos de la bañera (por el motivo que sea) y decidan deshacerse de su vieja bañera y colocar en su lugar un buen plato de ducha. Para saber un poco más del tema, conviene tratar los diferentes tipos de platos de ducha en profundidad.

¿Qué tipos de platos de ducha hay?

Aquí os haremos una breve introducción sobre cada uno de los diferentes platos de ducha, para que podáis haceros a la idea de cuál de todos os convence más para vuestro hogar. Pensad que cada uno de ellos tiene sus ventajas y sus inconvenientes, con lo que cualquiera de las opciones será realmente agradable si cubrís las necesidades prácticas y estéticas.

  • Platos de ducha de acero esmaltado
  • Platos de ducha Acrílicos
  • Platos de ducha Cerámicos
  • Platos de ducha de resina
  • Platos de ducha de piedra natural
  • Platos de ducha de obra

Si estáis interesados en sustituir la bañera por un plato de ducha, os invitamos a que comparéis a continuación las características de cada uno de los tipos existentes, para así averiguar cual se adapta más a vuestras necesidades y no tirar el dinero sin conocer antes el producto en su totalidad.

Características para analizar cada tipo de plato de ducha

Rigidez

La sensación de seguridad y no de fragilidad es primordial para estar tranquilos en la ducha. De tratar con materiales malos, livianos y fáciles de romper, estaremos pendientes por completo de medir cada movimiento y no agarrarnos demasiado fuerte. La rigidez de los propios componentes y su perfecto estado es fundamental para disfrutar de una buena ducha.

Hecho a medida

Nos aporta algo tanto estéticamente como en cuanto a instalación y gastos. El contar con que algo está hecho a medida aporta el hecho de que encaje a la perfección en el lugar del baño que hemos preparado para ello. No se trata de conformarse y comprar una pieza simplemente, sino decidir en qué lugar y de qué modo irá primeramente, para así poder encargar el tamaño ideal. Por supuesto, conviene moverse siempre en unas cifrase medias para facilitar su uso a todo el mundo.

Calidez

La sensación de frío en los pies, el ducharse tiritando y demás lindezas de tan habitual práctica, resumen el mal cuerpo que se nos queda cuando pisamos por primera vez la ducha de buena mañana. La calidez de los materiales en cuestión es vital para disfrutar de nuestra ducha.

Superficie Antideslizante

Precisamente para anular la peligrosidad de la que antes hablábamos. Si bien es cierto, aun sin superficie deslizante es más difícil caerse en una ducha que en una bañera, pero obviando esto, siempre será preferible elegir un plato de ducha con superficie antideslizante.

Facilidad de instalación

Tanto por tema económico, como por materiales y tiempo a invertir en ello. A nadie le gusta que una obra se demore más de la cuenta y, coincidiréis, una obra siempre se demora más de la cuenta ya que si fuera por nosotros, estaría montado en cinco minutos. Por ello, tener en cuenta el sistema de instalación y los pormenores ayudará a medir los tiempos.

Impermeabilidad total

Una ducha que fuga trae muchos problemas. En primera instancia, al propio cuarto de baño, las paredes y demás. En segunda instancia, al resto de la casa. Podemos vernos en problemas de humedades o incluso algo peor si no controlamos la impermeabilidad de nuestras duchas. Por ello, a día de hoy, las duchas cuentan con grandes sistemas de sellado que nos ahorran todos estos problemas.

Seguridad

No solo a la hora de situar una superficie deslizante, sino también atendiendo a las dimensiones y la propia ubicación del plato de ducha. Si contamos con familiares en situaciones especiales o nosotros mismos estamos en una situación similar, existen complementos pensados para poder sentarse, agarrarse y demás soporte.

Facilidad de limpieza

Para todos es importante la higiene en el hogar, o debería serlo. Por ello, una de las cuestiones que se hacen los compradores a la hora de decidir un tipo u otro de plato de ducha, es el hecho de que limpiarlo sea fácil y rápido. Es, por suerte, el caso de la gran mayoría de duchas.

Excelente relación calidad/precio

Para terminar y no menos último, la famosa y eternamente perseguida relación calidad y precio. Buscamos algo que no nos rasque demasiado el bolsillo pero, al mismo tiempo, cubra nuestras necesidades a la perfección. Por ello, trabajar sobre los pros y contras de cada tipo de plato de ducha puede ayudarnos a decidir eficientemente cual es el indicado para cada baño.

Estética en su baño

La estética puede resultar un añadido sin importancia, un bonus en esta lista de requisitos para seleccionar y pagar por una pieza tan importante y diaria. Los baños gozan de una estética muy definida que puede verse alterada por un tipo u otro de ducha. Para ello, la variedad es abrumadoramente grande y podemos tomar en consideración diferentes opciones hasta dar con la que mejor se ajuste a nuestro estilo.

Conclusiones para elegir el plato de ducha perfecto

Actualmente los mejores platos de ducha del mercado son los de resinas minerales, debido a las ventajas que suponen: son estables, se hacen a medida, se pueden reparar, no resbalan y son extraplanos.

En cuanto al precio, sí que son algo más caros que los de porcelana o acrílicos (entre 100 o 150 €), pero un plato de ducha de calidad es una inversión que puede durarnos toda la vida.

Por otra parte, si no elegimos bien, el coste y las molestias que nos supondrá tener que cambiar un plato de ducha por otro, son importantes, por no hablar de la incomodidad diaria y la frustración que nos puede llegar a generar una elección equivocada.

Así, siempre manteniendo el punto de mira en nuestras necesidades o características personales, estaremos más cerca de acertar en nuestra decisión y, en un análisis más profundo, podremos satisfacer nuestros gustos y ensalzar nuestro propio estilo comparando entre la gran variedad existente de platos de ducha de resinas minerales.

Recuerda también que una ducha personalizada puede dar a tu cuarto de baño un toque chic, robusto, minimalista… Hasta el más mínimo detalle puede hacer que un simple utilitario se convierta en tu fetiche y la ducha diaria en lo más esperado de cada jornada.

¡A disfrutarla!

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